Tarot
Astrología

Tu profección anual

Reloj celeste de doce sectores con un tramo anual iluminado

El reloj de tus doce casas

Cada cumpleaños se abre una puerta distinta

Descubre qué casa toma el protagonismo, qué signo le da tono y qué planeta se convierte en el señor de tu año.

Tu ciclo actual

Encuentra tu profección anual

Solo hacen falta tu fecha de nacimiento y tu Ascendente. El año cambia el día de tu cumpleaños.

¿No conoces tu Ascendente? Calcúlalo aquí y vuelve a esta página.

Cálculo privado: la fecha se usa en tu navegador y no se guarda.

Una técnica antigua, una lectura clara

¿Qué es una profección anual?

La profección anual es una técnica de la astrología helenística que hace avanzar el foco de la carta una casa por cada año de vida. El primer año comienza en la casa 1, el segundo en la casa 2 y, después de recorrer las doce, el ciclo vuelve a empezar.

No pretende contar todo lo que sucederá. Su función es más útil: señalar el escenario que pide atención y el planeta cuyo papel conviene observar desde un cumpleaños hasta el siguiente.

01

La casa

Indica el área de vida que gana protagonismo: identidad, recursos, hogar, vínculos, vocación o descanso, entre otras.

02

El signo

Es el signo entero que ocupa esa casa desde tu Ascendente y describe el estilo con el que se moviliza el tema.

03

El señor del año

Es el regente tradicional del signo activado. Sus tránsitos y su posición natal ayudan a afinar la lectura.

¿Por qué cambia el resultado en mi cumpleaños?

Porque una profección describe un año de edad, no un año natural. El ciclo que comienza al cumplir 30 años termina justo antes de cumplir 31.

¿Qué ocurre si nací el 29 de febrero?

En los años no bisiestos la app toma el 28 de febrero como aniversario operativo. Cuando vuelve a existir el 29, usa tu fecha real.

¿Esto sustituye a una carta astral o a los tránsitos?

No. La profección selecciona una casa y un planeta importantes para el año. La carta natal, la revolución solar y los tránsitos aportan los matices que esta técnica, por sí sola, no puede conocer.