Qué es esto en realidad
Ningún planeta anda hacia atrás. Lo que ocurre es que la Tierra y él corren por carriles distintos a velocidades distintas, y cuando uno adelanta al otro, el de al lado parece retroceder un rato sobre el fondo de estrellas — igual que el coche al que adelantas en la autovía. Con Mercurio pasa tres veces al año porque es el más rápido: nos adelanta a menudo. El fenómeno es real y se calcula con precisión; lo que ya es tradición, y no astronomía, es lo que se dice que significa.