Tarot
Mancias

Lectura de los posos del café

Piensa en tu pregunta mientras te tomas el café. Después voltea la taza y deja que hablen los posos.

Se lee el café desde que hay café. La costumbre viene de Turquía y de los Balcanes, donde después de tomarlo se voltea la taza sobre el plato, se deja repolar un rato y se mira lo que los posos han dibujado en las paredes. No hace falta nada más: ni cartas, ni herramientas, ni saber nada de antemano. Solo una taza y ganas de mirar.

Lo que se busca son figuras. Un ave, una llave, una serpiente, un camino — treinta símbolos que la tradición lleva siglos interpretando y que aquí salen con su significado. Pero el símbolo es solo la mitad: la otra mitad es dónde aparece. El borde habla de lo inmediato, de los días que vienen; la pared, de lo que está en marcha y todavía puedes torcer; el poso del fondo, de lo hondo y lo lento, de eso que llevas encima desde hace tiempo.

Voltea la taza y lee las tres. Una la señala el propio oráculo, las otras dos se leen pulsándolas. Y si tienes café de verdad delante, mejor: mira tu taza mientras lees, que para eso está.