Tarot
Numerología

Numerología de tu casa



Cada casa tiene su número y cada número, su energía. Escribe el número de tu portal o de tu piso —vale «7B» y vale la dirección corta— y descubre qué ambiente favorece tu hogar y qué le conviene vigilar.

Las cifras se suman tal cual y las letras van con el alfabeto pitagórico (7B = 7 + 2), reduciendo hasta una cifra y respetando los maestros 11 y 22. La energía de una casa orienta sobre su ambiente: quien lo convierte en hogar sigues siendo tú.

Las casas tienen carácter. Hay pisos donde se duerme como en ninguna parte y pisos donde cuesta concentrarse; casas donde las visitas se quedan hasta las tantas y casas de las que todo el mundo se despide pronto. La numerología del hogar le pone número a esa intuición: la energía de una casa vibra con la cifra de su portal.

El cálculo funciona como toda la numerología clásica: se suman las cifras del número de tu casa hasta reducirlas a una sola — el 14 es un 5, el 238 es un 4. Si tu dirección lleva letra, también cuenta: la B de «7B» vale 2 con el alfabeto pitagórico, así que esa casa es un 9. Y si la suma se detiene en 11 o en 22, enhorabuena: vives en una casa con número maestro, que son pocas y peculiares.

Cada número tiene su ficha completa: la energía del hogar, para quién es ideal — porque la casa perfecta para un escritor puede ser un suplicio para una familia numerosa —, cuál es su sombra y un consejo práctico para equilibrarla. Útil para entender la casa en la que vives, y útil también antes de firmar la siguiente: entre dos pisos parecidos, el número puede ser el desempate más barato.

Como siempre en esta casa (que es un 6, por cierto: se nota en lo que cuida): la energía del número orienta sobre el ambiente — quien convierte cuatro paredes en un hogar sigues siendo tú.